PASACALLES

          DANZA DEL DRAGÓN

 

       El Pueblo Chino, desde hace milenios, es amante de la diversión y de las celebraciones; con motivo del “Año Nuevo Chino” (o “Año Nuevo Lunar Chino”), y de otras fiestas tradicionales y populares, el Pueblo Chino sigue practicando, con entusiasmo, diversas tradiciones asociadas a estas fiestas, a pesar de la influencia de la Cultura Occidental sobre algunos países de Asia Oriental (como es el caso de China). Muchas de estas costumbres y espectáculos tradicionales se van transmitiendo de generación en generación. Dentro de estas tradiciones las más habituales son: “La Danza del Dragón” y “La Danza del León”, practicadas antiguamente por las Dragón ChinoComunidades Marciales (o practicantes de las Artes Marciales).

      El Dragón es una criatura mitológica y legendaria de China (y de otras Culturas Orientales) que dispone de atributos (o partes) que provienen de Nueve animales: “Ojos de Demonio”, “Cuernos de Ciervo”, “Morro de Buey”, “Nariz de Perro”, “Bigotes de Bagre” (o “Pez Gato”), “Melena de León”, “Cola de Serpiente”, “Escamas de Pez”, y “Garras de Águila”. El Dragón es la personificación del concepto del “Yang” (o principio masculino de la dualidad existente en el Universo, cuyo principio opuesto, femenino, es el “Yin”) y está relacionado con el Tiempo atmosférico, como propiciador de la lluvia, y con el Agua en general (se cree que los Dragones son los gobernantes de los “elementos de agua” en movimiento, como cascadas, ríos, y mares). El Dragón inspira un profundo respeto a los chinos, pues es símbolo de “Poder”, “Dignidad” y “Buena Suerte”. Cuando los diferentes reinos de China fueron unificados, y gobernados por un sólo Emperador (el Primer Emperador y primer “unificador” de China fue Qin Zheng; fundó la “Dinastía Qin”, y gobernó toda China durante los años 221aC–206 aC), el Dragón fue el símbolo del Emperador de China (el Dragón, especialmente el “Dragón Amarillo”, o “Dorado”, con cinco garras en cada pie, fue un símbolo del Emperador en muchas Dinastías Chinas y figuró en la Bandera Nacional hacia el final de la “Dinastía Qing” -última Dinastía China, de origen Manchú, regente de China desde 1644 hasta 1912; su último Emperador fue Puyi el cual fue destronado con la instauración de la República Popular China-).

      Durante miles de años los chinos se han considerado descendientes del Dragón lo cual se refleja, firmemente, en todos sus aspectos de la vida cotidiana y en sus tradiciones. Contrariamente a algunas culturas Occidentales (que consideran al Dragón como una criatura malévola), en China es venerado por sus “principios” de “Dignidad” y “Poder” destinados para el “Bien”. Son tantos los poderes que se le atribuyeron al Dragón, que se le consideraba el “Dios de la Lluvia”, el “Dios del Trueno”, el “Dios del Arco Iris”, y el “Dios de las Estrellas” (toda una deidad del Cielo y del Universo). Desde tiempos remotos el Pueblo Chino ha considerado al Dragón como una criatura de “buen augurio”, con el poder para bendecir e influenciar sus vidas; el Dragón es uno de los “Doce Animales del Zodiaco Chino” y el Pueblo Chino considera que el “Año del Dragón” es un año de “buena suerte”, y por lo tanto muy propicio, para tener descendientes.

     La “Danza del Dragón” (o “Wû lóng”) es un elemento festivo, lleno de música y de color, típico del Lejano Oriente. Es una tradición muy arraigada en la Cultura China y, actualmente, su emblemática presencia es imprescindible en fiestas populares (como las del “Año Nuevo Chino”) y en fiestas privadas de gran importancia (como la inauguración de negocios y de viviendas) y se la considera como un “buen augurio” para el Futuro. Esta Danza también se representa en las fiestas que celebran las Comunidades Chinas residentes en países de Europa, y en Estados Unidos y Canadá, así como en los desfiles y cabalgatas de las fiestas locales y nacionales de muchos países del Mundo.

Pasacalles de la "Danza del Dragón"     La primera referencia escrita de la que se tiene constancia sobre la representación de la “Danza del Dragón” en China se remonta a la época de la “Dinastía Song” (que gobernó China desde el año 960 dC al año 1279 dC). El Dragón era venerado como la “fuente” de todo lo que era beneficioso para un pueblo cuya supervivencia estaba basada en la Agricultura y que dependía, por lo tanto, de la Naturaleza y de los cambios climáticos y ambientales; esta veneración se ha mantenido a través de los siglos. La forma más vibrante y espectacular de expresar su admiración y adoración hacia el Dragón es la “Danza del Dragón”. Esta Danza ha evolucionado desde una “danza ritual” para la Lluvia a lo que es hoy en día: una forma de entretenimiento y celebración muy popular que se realiza durante la “Fiesta de la Primavera” y durante la “Fiesta de los Faroles” (que marca el final de las celebraciones del “Año Nuevo Chino”).

     Durante “La Danza del Dragón”, el Dragón es llevado en alto por jóvenes que lo hacen caminar de forma sinuosa (simulando que se mueve en la Tierra, que nada en el Mar, o que surca los Cielos), al ritmo de la Música, realizando diferentes coreografías. Un Dragón suele tener entre 9 y 24 secciones (cada una de éstas mide entre 1,5 y 2 metros de largo) y cada una de ellas es llevada por un porteador (que la sostiene con un palo largo); los “movimientos serpentinos” requieren velocidad, coordinación entre los porteadores, y fuerza (los cuales en conjunto dan vida a la majestuosa criatura). Un ejemplo de las compañías más destacadas, y especializadas en este tipo de Danza, es la compañía de la “Danza del Dragón” de los “Tres Ejércitos” de la República Popular China (la cual ha creado un Dragón gigante que mide 120 metros de largo, que pesa más de 100 kilos, y que precisa más de 100 hombres para llevarlo).

     Los Dragones diseñados para la “Danza del Dragón” están hechos principalmente de bambú, maderas, cañas, telas, y papel. El peso total de la cabeza del Dragón es de unos 9 kilos y el peso aproximado del cuerpo es de 10 kilos. La máscara y el cuerpo del Dragón, que se emplean en la Danza, suelen ser de color Verde (simboliza la “Abundancia” en las cosechas), Amarillo (es el símbolo Imperial), Rojo Fuego (simboliza el “Entusiasmo” y la “Alegría”), o Dorado y Plateado (simbolizan la “Prosperidad”). Hay “Dragones Macho” (que se distinguen por tener su cola en forma de punta de lanza), y “Dragones Hembra” (que tienen su cola en forma de ventilador). La “Danza del Dragón” se puede interpretar tanto de Día como de Noche (en este caso es frecuente que vaya precedido por una persona con una antorcha para “iluminar” el camino). Por otra parte, en la Danza, el Dragón va precedido por una persona que porta una vara larga en cuyo extremo superior se halla un círculo, a modo de “Perla”, que “ilumina” el “Camino del Dragón”; la “Perla” del Dragón representa al Sol y a la “Sabiduría” (el movimiento del Dragón, persiguiendo la “Perla”, muestra que el Dragón está continuamente en el proceso de búsqueda de la “Sabiduría”).

      Finalmente, cabe destacar que el grupo de Música de la “Danza del Dragón” está compuesto por los siguientes instrumentos musicales:

  • Un Tambor grande: Un vistoso Tambor tradicional Chino de gran resonancia, llevado por dos personas vestidas con Kimomo Oriental de colores llamativos, golpeado por el Maestro del Tambor (que es el Director de los compases de la Danza, y que marca el ritmo de los otros músicos).
  • Platillos: Unos Platillos llevados por otro músico, igualmente vestido con Kimono (como los dos anteriores), que acompaña la Orquesta de la Danza.
  • Gong Chino: Un Gong de gran resonancia sonora, llevado por otro músico, que forma parte de la Orquesta de la Danza.

 

Dragón chino de 9 secciones movido por 9 porteadores  
Vídeo de exhibición de la "Danza del Dragón"
 

 

          DANZA DEL LEÓN

  

      El Pueblo Chino, desde hace milenios, es amante de la diversión y de las celebraciones; con motivo del “Año Nuevo Chino” (o “Año Nuevo Lunar Chino”), y de otras fiestas tradicionales y populares, el Pueblo Chino sigue practicando, con entusiasmo, diversas tradiciones asociadas a estas fiestas que se van transmitiendo de generación en generación. Dentro de estas tradiciones las más habituales son: “La Danza del León” y “La Danza del Dragón”, practicadas antiguamente por las Comunidades Marciales (o practicantes de las Artes Marciales).

León del Norte      Aunque los leones no son animales propios de la fauna de China, llegaron a este país por la famosa “Ruta de la Seda”; los gobernantes de los reinos que corresponden actualmente a los países de Irán y Afganistán enviaron leones, a los emperadores chinos, como regalos para conseguir el derecho a negociar con los comerciantes de la “Ruta de la Seda”. El León ha sido utilizado en China para simbolizar la “Fuerza” y el “Valor”. El León, con su “Fuerza”, representa una figura poderosa que protege de los espíritus malignos y de los demonios y que atrae la “Fuerza”, el “Equilibrio”, y la “Salud”. En la Cultura Tradicional China el León es considerado como una criatura “pacífica” y que se caracteriza por poseer una serie de atributos (como la “Nobleza” y la “Dignidad”), que le confieren la cualidad de “animal divino”.

      La “Danza del León” (o “Shi Zi”) es anterior a la “Dinastía Han” (206 aC-220 dC), y fue durante la “Dinastía Tang” (618 dC-907 dC) su época de más apogeo. En la “Danza del León” un bailarín, disfrazado de León, imita los movimientos de este animal. El disfraz de León solía ser manejado por un solo bailarín pero en la actualidad es manejado por un par de bailarines (dando movimiento, uno de ellos, a la cabeza y a las patas delanteras; el otro bailarín, controla la espalda y las patas traseras del animal). La cabeza del León está hecha de materiales resistentes (pero ligeros) como el papel-maché y el bambú; las otras partes (el cuerpo y la cola) son de tela y se atan a la cabeza. Generalmente, hay dos tipos de “Leones Chinos”: el “León del Norte” (que toma como modelo a un Perro Pekinés) y el “León del Sur” (que toma como modelo a un Gato); la diferencia entre los dos Leones está en la manera en que se mueven, pero la mayor diferencia está en sus coloridos (el “León del Norte” tiene una cara peluda y amarilla y una boca menos movible, mientras que el “León del Sur” tiene el cuerpo normalmente coloreado, sin tanto pelo largo, y una boca más movible).

      La “Danza del León” es una importante tradición China; normalmente el Baile, o Danza, forma parte de festividades como el “Nuevo Año Chino”, el “Festival de la Luna de Agosto”, o de celebraciones relacionadas con determinadas ceremonias (como las Bodas). En la Danza, el León está acompañado por un pequeño Buda (o por un Monje Budista); el bailarín que representa a este personaje es muy acrobático y flexible, lleva una máscara tapando la cara, y va vestido con un traje de color brillante (debajo del traje lleva un cojín, o similar, que le hace parecer obeso).

      La “Danza del León” también va acompañada (al igual que en la “Danza del Dragón”), por un grupo de músicos que interpretan los siguientes instrumentos musicales:

  • Un Tambor grande: Un vistoso Tambor tradicional Chino de gran resonancia, llevado por dos personas vestidas con Kimomo Oriental de colores llamativos, golpeado por el Maestro del Tambor (que es el Director de los compases de la Danza, y que marca el ritmo de los otros músicos).
  • Platillos: Unos Platillos llevados por otro músico, igualmente vestido con Kimono (como los dos anteriores), que acompaña la Orquesta de la Danza.
  • Gong Chino: Un Gong de gran resonancia sonora, llevado por otro músico, que forma parte de la Orquesta de la Danza.

     Durante la Danza, la cabeza del León está realizada de tal modo que puede mover los ojos, la boca, y las orejas, para mostrar las diferentes expresiones del León; además, a lo largo de la Danza, el animal realiza movimientos como: saludar, caminar, comer, o subir por un obstáculo; durante la ejecución de todos los movimientos, el bailarín debe imitar al León. Por otra parte, cada tipo de movimiento posee un ritmo musical específico; cuando el León realiza un determinado movimiento, el Tambor ejecuta un sonido o ritmo asociado a dicho movimiento y tanto el Gong como los Platillos deben seguir el ritmo del Tambor (y no el del León).

 

Danza del León, acompañada por la música del Tambor  
Vídeo mostrando la "Danza del León"
 

 

          DANZA DE LA DIABLADA

 

       La “Diablada” es una de las danzas más vistosas y originales de Bolivia, características que han hecho que esta danza sea muy popular fuera de las fronteras de este país de América del Sur. “La Danza de los Diablos”, o “Diablada”, es el símbolo del Carnaval de Oruro, fiesta declarada en el año 2001 como “Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad” por la Organización para la Educación, la Ciencia, y la Cultura (UNESCO). La ciudad de Oruro, capital del Departamento del mismo nombre, fue fundada en el año 1606 y cuenta con una población de unos 250.000 habitantes; está situada entre las ciudades de La Paz (al Norte) y Potosí (al Sur), y a una altura de 3706 metros sobre el nivel del mar.

 "Danza de la Diablada"      La "Danza de la Diablada” se denomina así por la máscara (o “careta”) y por el traje de diablo que llevan los bailarines. La danza representa el enfrentamiento entre las “Fuerzas del Bien” y las “Fuerzas del Mal”; la lucha entre el Arcángel San Miguel (acompañado por “Las Siete Virtudes”) y Lucifer (respaldado por “Los Siete Pecados Capitales”). Detrás de los Diablos se esconden conceptos y personajes andinos, como el descubrimiento de la imagen milagrosa de la “Virgen de la Candelaria” (probablemente en el siglo XVIII) cuando los mineros de Oruro resolvieron declararla Madre protectora del pueblo trabajador y bailar vestidos de diablos para no provocar el enojo del “Tío” de la mina (ser sobrenatural y subterráneo, dueño de los metales, que puede proporcionar grandes riquezas o causar la muerte dentro de las minas). A su vez, el cerro de la mina está asociado con la “Virgen de la Candelaria” (conocida también como “Virgen del Socavón”, o “Virgen de los Mineros”) en cuyo homenaje surgió la "Danza de la Diablada”. En la “Diablada de Oruro” los mineros bailan disfrazados de diablos para pedir perdón y comprensión a la “Virgen de la Candelaria” por convivir con “Supay” (el Diablo Andino) en las profundidades de las minas y por los ritos y ofrendas que le dedican para encontrar las vetas del mineral y evitar los accidentes. En un principio, esta danza era considerada una costumbre de la clase trabajadora pero, para finales del siglo XIX y principios del XX, la tradición fue popularizada llegando a todos los grupos de la sociedad orureña.

       La "Danza de la Diablada” muestra una cosmovisión profundamente entroncada con el culto andino del maligno “Supay” (dios-demonio originario de las mitologías de las culturas de las civilizaciones Aymara e Inca y que se corresponde con un ser que habita en las profundidades de la Tierra y cuya naturaleza es dual: puede ser tanto mala, como buena), venerado en la cultura “Huari” (civilización andina que floreció en el centro de los Andes), y con el Diablo de la Religión Católica. La Religión Católica, implantada por la Corona Española en sus colonias (a partir del siglo XVI), fue diseñada como un sistema educativo para la “conversión” religiosa de los  indígenas adultos con el fin de “eliminar” sus costumbres paganas; los españoles pretendían “cristianizar” a los indios, pero el mutuo Vestimenta y máscara del personaje que representa al Diabloinflujo religioso produjo un sincretismo peculiar (mezclando elementos de la tradición Católica con los ritos ancestrales andinos). La “Diablada” refleja ese sincretismo religioso a través de formas suntuosas, coloridas, y exuberantes, que han ganado popularidad a lo largo del tiempo.´

      La riqueza del mestizaje está expresada también en las máscaras y en los vestuarios. Para engalanar al Diablo (a quien se supone dador de riquezas materiales), los sastres suelen adornar a mano el disfraz con habilidad excepcional mientras que las bordadoras dibujan con la aguja (punto a punto) las figuras de la pañoleta que cubrirá las espaldas del “Señor de las Tinieblas”. Por su parte, los “mascareños” se empeñan en la hechura de cornamentas, sapos, lagartos y víboras desproporcionadas (en movimiento, y casi infernales, tal y como los conciben los lugareños, herederos de la rica mitología imaginada por los pueblos Aymara). Por otra parte, el Arcángel San Miguel se representa como un Ser deslumbrante (va vestido de blanco y azul celeste, y su cabeza está coronada por un casco al estilo romano), su mirada es “cristalina” (tiene los ojos vidriosos), y en sus manos lleva una espada culebrina y un escudo bruñido, y sus alas son pequeñas (pero significativas).        

       En su forma originaria, la “Danza de la Diablada” iba acompañada por una tropa de “Sikuris” (grupo de “Sikuris” o músicos que tocan los “Sikus”, o flautas de Pan autóctonas americanas formadas por dos hileras de tubos de caña de bambú natural de diferentes longitudes y típicas de la región altiplánica); actualmente, la Danza se acompaña principalmente con Banda y Orquesta (Guitarra, Charango, Platillos, Bombo, Trompeta, Tuba, Siku, Quena, y otros instrumentos musicales). Cuando la Banda musical interpreta la “Marcha del Diablo”, las tropas de Lucifer bailan y la tierra retumba como si fuera víctima del infierno.

        La imagen de la “Virgen de la Candelaria”, o “Virgen del Socavón”, es llevada siempre por un alférez. Al inicio de la Comparsa se sitúan los personajes que representan a Lucifer y a Satanás con varias “China Supay” (o diablesas); tras ellos, les siguen los personajes que representan a los “Siete Pecados Capitales” (La Soberbia, La Avaricia, La Lujuria, La Ira, La Gula, la Envidia, y La Pereza) y al final de la Comparsa se halla una tropa de diablos. Todos los personajes de la Comparsa de la “Diablada” están dirigidos por el Arcángel San Miguel (triunfador del “combate”) el cual va ataviado con blusa de seda blanca, falda corta, espada y escudo; mientras, las “China Supay” bailan en hileras dinámicas, al tiempo que las figuras del Cóndor y del Oso andinos hacen gala de sus destrezas en esta emblemática y peculiar “Danza de la Diablada”

                                             

Comparsa de la "Diablada" dirigida por el Arcángel San Miguel  
Vídeo sobre la "Danza de la Diablada" celebrada durante el Carnaval de Oruro (Bolivia)
 

   

 

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