Mah Damba

Mah Damba        El nacimiento de Mah Sissoko (conocida como“Mah Damba”, en el ámbito artístico), aconteció en el año 1965 en la ciudad africana de Bamako (capital de Malí). Nacida en el seno de una familia tradicional de “griots”(casta perteneciente a la etnia de los Bambara), muy populares y famosos en Malí, Mah Damba recibió desde niña la educación e influencias artísticas reinantes en su entorno familiar; su padre, Djeli Baba Sissoko, ha sido considerado un excepcional cantante “griot” (o “Djeli”) de alto nivel cuya merecida fama ha traspasado las fronteras de Malí, como la cantante “jalimosolu” (“Djeli” o “griot”, nacido mujer o hembra) Fanta Damba, tía de Mah Damba, cuya extraordinaria calidad artística le ha aportado el honorable distintivo artístico de: la Grande Vedette Malienne” (la “Gran Diva Maliana).

         Antes de exponer la trayectoria artística de Mah Damba que, podría decirse, comenzó “antes de llegar a la cuna” (por “exposición” a los “estímulos acústicos” musicales procedentes del ambiente extrauterino, durante su vida intrauterina, a lo largo del período de gestación -o sea, desde que Mah Damba era un embrión e incluso, en sentido “metafísico”, desdeantes de que se produjera su concepción” dado que la verdadera “naturaleza” de unDjeli”, en alusión a los “lazos de sangre”,iría “más allá” de los “componentes consanguíneos” destacando, por lo tanto, la relevancia y primacía de la función de los “componentes espirituales”-), es preciso hacer una breve alusión a la figura del “Djeli” o “griot”con el fin de captar la relevancia del papel que ejerce en los ámbitos social y cultural. En el caso de Mah Damba, tenemos un claro ejemplo de ello; el hecho de ser la  hija de un “Djeli” o “griot” tradicional, de la talla de Djeli Baba Sissoko, y pertenecer por ascendencia a la casta de los “Djeli”, implica la toma de conciencia de una realidad social y cultural en la que la figura del “Djeli” tiene un peso importante y específico en la transmisión oral del conocimiento y de los valores culturales y sociales generacionales propios de la sociedad a la que pertenece dado que un “Djeli”, o “griot”, lo es, exclusivamente, por transmisión genética (por “consanguinidad” o “lazos de sangre”), lo cual implica un comportamiento coherente con su estatus social a lo largo de la existencia.

       Por otra parte, si analizamos etimológicamente los términos, “Djeli” y “griot”, no parecen guardar relación semántica alguna. El término “Djelimandinga, es coherente, con los aspectos señalados anteriormente; nos conduce a la palabra “Djéliya” (cuyo significado es “sangre” ), lo cual denota que la transmisión de los roles del “Djeli” está vinculada, exclusivamente, a los lazos de parentesco (los “lazos de sangre”, para un “Djeli”, son de carácter sagrado) y, por lo tanto, se halla al margen de la mera asignación social o al aprendizaje de roles. En cuanto al término  francés “griot”, no sería tan coherente como el término “Djeli” (que sí hace alusión a los lazos de parentesco); el sustantivo masculino“Griot” (cuya pronunciación es “grió)y el sustantivo femenino (polisémico) “Griotte”(se pronuncia “griót”),pueden generar confusión (ambos términos pueden confundirse, o dar lugar a error, si el nivel de dominio del idioma francés es medio-bajo). Asimismo, es importante señalar que “Griotte” no sólose pronuncia como se escribe el sustantivomasculino “Griot” sino que, ambos términos,significan “Brujo”y “Bruja” de África (el concepto queda limitado, exclusivamente, al contexto africano –la coherencia estaría relacionada con el “significado” de algunos de los roles de los “griots”, que han dado lugar a una visión sesgada de su figura en el contexto del colonialismo europeo-). Además de los aspectos señalados, si consideramos que el sustantivo “Griotte” es polisémico (además de “Bruja” -de África-, significa “GUINDA GARRAFAL” o “CEREZA SILVESTRE”uno de los calificativos más famosos de la gran estrella maliense-); no se infiere una coherencia semántica entre los términos “Djeli” (“Sangre”) y “Griotte” (“Bruja de África”/“Guinda Garrafal” o “Cereza Silvestre”), aunque la relación existente entre “Djeli” y “Griotte” tendría un doble  carácter metafórico (“cromático” -el color rojo de la Sangre” y de la Cereza”-, y “silvestre” –la figura ancestral del “Djeli” y la “Guinda Garrafal”, o “Cereza Silvestre”, surgen en hábitats o entornos naturales; en plena Naturaleza-). Prosiguiendo con el análisis lingüístico del término francés Mah Damba“Griotte”, podríamos llegar a establecer algún nexo entre el término “Griotte” y la famosa y metafórica denominación que recibe Mah Damba:“CEREZA”; la relación existente, podría basarse en el segundo tipo de relación (“metafórica”) relativa al contexto “Silvestre” o hábitat natural y a los aspectos cualitativos inherentes al mismo (esencialmente la “pureza” –el “Djeli” lo es por “linaje” y la “Griotte” o “Cereza Silvestre”, fruto del “Griottier” o “Guindo Garrafal”, por “naturaleza espontánea”; en ambos casos, sus “cualidades esenciales” permanecen “intactas” y “puras” y comparten un denominador común: no son híbridos-). También cabe destacar que, numerosos medios de comunicación, especialmente franceses, se han hecho eco y han contribuido a tan singular apelativo; uno de los  ejemplos más destacados lo tenemos en los directores cinematográficos suizos Corinne y Olivier Maury Zuchuat  quienes, a lo largo de los 57 minutos de duración del film:“MAH DAMBA, UNA CEREZA EN EL EXILIO”, nos ofrecen un retrato de la vida de la artista mostrándonos algunas de las facetas más humanas de la gran estrella así como su “día a día”, o vida cotidiana, la cual transcurre, principalmente, entre París y Bamako. Concluyendo con el susodicho análisis, Mah Damba es considerada, por lo tanto, como... ¡“UNA CEREZA...”!en el más amplio y ¡“bello”! sentido de la palabra y del elogio; dicho calificativo sería coherente con la segunda denominación  con la que se conoce, a nivel internacional, a Mah Damba: “MUJER DE CEREZO”; en definitiva, esta sutil y poética expresión estaría relacionada con el sustantivo “Griottier” (cuya pronunciación es “griotié”; y significa “GUINDO GARRAFAL” –denominación científica en Botánica: “PRUNUS CERASUS”-) y, por lo tanto, con los “frutos” del mismo (la “Griotte” o “Cereza Silvestre”). “Djeli”, “Griotte”, y “Griottier”; tres términos que van más allá del significado de las propias palabras, para culminar en la exaltación de las mismas, una vez que se han alejado de los formalismos académicos y han conseguido alcanzar las ignotas esferas de la Gloria, de la mano de la “Poesía pura” (que es “etérea”) y  habita en  los confines del alma del Ser Humano... como el “Djeli” y el “Griottier”, cuyos orígenes y existencia han rebasado los límites de lo “convencional” (desafiando el transcurrir del tiempo), para formar parte de un “mundo paralelo” que sobrepasa los límites de lo extraordinario... como Mah Damba.

        Para una mayor comprensión y valoración del papel que desempeña Mah Damba como “Jalimusolu” o “Djelimusolu” (denominación que recibe la mujer “griot”, en género femenino–en este contexto, debe evitarse el término “griotte” aunque sea la variante femenina de “griot”-; el término“Djeli” -en género masculino-, hace alusión al hombre “griot”), resulta conveniente exponer una breve información sobre la formación del “griot” antes de ejercer sus funciones. Un “Djeli”, comienza a recibir una formación específica desde la infancia (alrededor de los siete años), en el entorno social de la casta a la que pertenece. La transmisión de conocimiento relativa a la tradición oral, de una generación a otra, y desde tiempos memorables, conlleva un amplio y complejo Mah Dambaproceso de aprendizaje, que se halla bien estructurado, y en cuyo programa se hallan presentes una serie de principios teóricos y áreas de conocimiento específicas (Historia de sus antepasados; Poesía; Música; Lenguaje, Literatura; Oratoria...) así como el aprendizaje y el entrenamiento en técnicas clave para ejercer como “Djeli” o “griot” (técnicas lingüísticas –como la Oratoria, enfocadas, especialmente, a la transmisión verbal de la cultura tradicional, a través de narraciones, recitales y alabanzas-; técnicas musicalesCanto, y habilidades de interpretación en el manejo de diferentes instrumentos musicales tradicionales como la “Kora”, el “Ngoni Djeli”, y el “Balaphone”-; técnicas de expresión corporal Danza-). Tradicionalmente, y en la actualidad, las enseñanzas son impartidas por un “Djeli” en nueve niveles de conocimiento, bien diferenciados, siendo la duración de cada nivel de siete años de duración  en representación de cada una de las etapas de la existencia (según la concepción antropológica de los “Djeli, y su cosmovisión, sobre los ciclos vitales que conforman la naturaleza del Ser Humano). Actualmente, la función social y cultural de un “Djeli” o “griot” tradicional, apenas ha variado y sigue siendo fundamentalmente la misma que la de sus ancestros: la transmisión oral de la cultura tradicional a través de la narración verbal de hechos históricos, o de acontecimientos actuales relacionados con la existencia y con los ciclos vitales del Ser Humano (nacimientos, enlaces nupciales, etc.). La figura del “Djeli”, goza de un extraordinario respeto en diversos ámbitos culturales de numerosos países de África (mayormente, en África Occidental); son considerados como grandes maestros narradores y sus actuaciones son muy expresivas (van acompañadas de cánticos, alabanzas, y recitales poéticos relativos al contexto o situación que pretenden ensalzar, destacar, o bien satirizar).

       Hoy por hoy, podría decirse que la identidad social y cultural del “Djeli” aún se mantiene al margen de la multitud de factores “indeseables” que conlleva el fenómeno de la “Globalización” aunque, no obstante, las generaciones futuras podrían verse afectadas por variables demográficas (como la emigración a zonas urbanas, debido al éxodo rural, o a otros países fuera del continente africano) con el correspondiente riesgo del fenómeno de la “aculturación”. Por otra parte,la “preservación” de la identidad cultural de las futuras generaciones de “griots” se ha convertido en un objeto de preocupación y es una cuestión  prioritaria para las actuales comunidades de “Djeli” o “griots” que se hallan extendidas por numerosos puntos del globo. En cuanto al contexto geográfico, social, y cultural, de origen y expansión de los “Djeli” o “griots”, cabe señalar que su imagen y figura están presentes en numerosos países, regiones, y etnias de África Occidental, entre las que destacan las siguientes: Dagomba, Fulbe (Fula), Gambia, Guinea, Hausa, pueblos Mande (Bambara, Malinké, y Mandika, entre otros), Malí,  Mauritania, Mossi, Sáhara Occidental, Senegal, los Wolof (etnia procedente del Sáhara; en el siglo XI, se produjeron emigraciones hacia Malí, trasladándose hasta Gambia y Senegal), los Serere (grupo étnico minoritario, descendiente de los Wolof, situados en el región norte del río Gambia), los Songhai (grupo etnolingüístico situado a lo largo de la curva del curso del río Níger, a su paso por Malí, en zonas del antiguo Imperio Songhai), y Tukulor  (región de MacCarthy Island, en Gambia). En el caso de Malí y de los pueblos Mande, tenemos un maravilloso ejemplo de la pervivencia de la transmisión de la cultura tradicional oral maliense a través de la gran “Jalimusolu” (o “Djelimusolu”) Mah Damba; está considera como un gran icono cultural de nuestros tiempos y, a través de su voz y sus actuaciones en los escenarios, tenemos la oportunidad de aproximarnos al conocimiento de la ancestral figura del “Djeli” o “griot” tradicional del Imperio de Malí (1235 dC-1468 dC). Finalmente, gracias a Mah Damba, y a otros artistas “griots”, la figura del “Djeli” continúa expandiéndose con éxito en otros contextos culturales internacionales (principalmente europeos) despertando un interés creciente por las culturas de África.

       En relación a su prolífica y brillante trayectoria profesional en los escenarios, Mah Damba siempre fue consciente de la relevancia de su papel como “Djelimusolu” (o mujer “griot”). Siendo una adolescente, comenzó a desplegar su talento artístico y a manifestar el legado de conocimiento y sabiduría de sus antepasados. Sus cánticos y alabanzas formaron parte de innumerables escenarios donde se llevaban a cabo celebraciones familiares, como bodas y nacimientos, además de otros ritos y ceremonias; para ello, debía conocer con exactitud, y sin margen alguno de error, la historia y las circunstancias de cada familia para la que actuaba como “Djelimusolu”.

          Posteriormente, el talento de Mah Damba le brindó la oportunidad de formar parte del grupo musical del magnífico “Djeli” o “griot” maliense Kasse Mady Diabate (Kela –Malí Occidental-, 1949), descendiente de los “Diabates de Kela” (pertenecientes a la casta “Djeli” o “Jeli”; ejercieron como “Djeli” o “griot”, durante siglos, para los emperadores de Kela y, actualmente, siguen siendo una de las familias más influyentes de la cultura Mande). La peculiar voz de Kasse Mady Diabate, posee la facultad de promover estados emocionales profundos entre el público fuera y dentro de  los escenarios (al igual que su abuelo, también llamado Kasse Mady –que fue el primero en recibir este nombre; su nieto, Kasse Mady, fue el segundo en llamarse así en su honor-); en ambos casos, el nombre de “Kasse Mady” está vinculado, y en consonancia, con las emociones que suscitan ambos a través de sus cantos y que culminan en llanto (cabe señalar que “Kasse” procede de “Kassi” quesignifica “llorar; “Mady” deriva del nombre de “Mohamed” o “Mahoma-Mohammadu-Mamadu-Madu-Mady; el significado completo de “Kasse Mady” es: “Mady que mueve al llanto”).

 Mah Damba con su marido, el "Djeli" Mamaye Kouyaté        Ya en otra etapa profesional, Mah Damba viajó a Costa de Marfil junto a su marido, el “Djeli” Mamaye Kouyaté (un gran artista musical y virtuoso del N’goni). Los dos forman parte de la casta de los Djeliperteneciente a la etnia de los Bambara (un grupo de Lengua Mande, que goza de gran prestigio en Malí) y, a lo largo de su extensa carrera artística, su principal propósito ha sido la promoción y difusión de la figura del Djeli o “griot” (cuyo conocimiento, transmitido de manera oral, comprende la historia, las tradiciones, y los secretos de generaciones, que se remontan a las casi legendarias “llaves” de las “Doce Puertas de Malí” del antiguo Imperio maliense). A partir de 1980, comienzan a residir en París (donde son muy famosos, valorados, y queridos por el público francés, y han obtenido numerosos reconocimientos artísticos); en Francia, y a nivel internacional, son considerados grandes embajadores de la cultura maliense pues gracias a su difusión, y al papel desempeñado por otros “griots” de la comunidad de Malí en París (a la que también pertenecen Mah Damba y su marido Mamaye Kouyaté), la figura del “Djeli” ha ido siendo cada vez más conocida y respetada, no sólo en Malí (país donde son muy famosos) sino a nivel internacional (destacando en países de África Occidental y en Francia).

     Mah Damba también ha formado parte del grupo “Mande Foli”, especializado en canciones y ritmos de la cultura y tradición musical de los “griots”. El grupo “Mande Foli”, es uno de los referentes más destacados de este tipo de género de “Música Internacional” (o “Música del Mundo”/ “Musique du Monde”/ “World Music”). Entre la producción discográfica de “Mande Foli”destaca el álbum: Griot Songs And Rhythms (The Music Of The Mandingo)” publicado en 1999 por la discográfica Materiali Sonori.

        Tras la etapa anterior, Mah Damba continuó su trayectoria artística como solista y vocalista acompañada por el repertorio acústico de su grupo musical formado por su marido Mamaye Kouyaté (un gran virtuoso y maestro en la interpretación del “N’goni Djeli”(1) -instrumento interpretado, en algunas ocasiones, por Makan Sissoko -sobrino de Mah Damba-),y por los también “griots” Djeli Moussa Diawara (un virtuoso intérprete de la “Kora” mandinga(2) ) y Lansiné Kouyaté (considerado un gran intérprete del “Balaphone” o “Bala”(3)). Con su grupo musical, realizó numerosas giras por diversos países del Mundo y sus actuaciones en directo, en festivales africanos y europeos, le otorgaron gran fama y reconocimientos artísticos a escala internacional.

         Paralelamente, ha grabado dos álbumes en solitario, y ha participado como vocalista en dos pistas (de un  tercer álbum) y en una pista (correspondiente a un cuarto álbum). En 1997 la discográfica Sonic Music publicó el álbum “Nyarela”. Un año más tarde, en 1998, la discográfica Red del Mundo editó el álbum “The Divas from Malí” (“Las Divas de Malí) en el que Mah Damba contribuyó como intérprete en dos pistas (4: “Sounafi” y 5: “Jarabi”). En 1999, el famoso y prolífico compositor norteamericano Jonathan Elías (New York, 1956.), publicó el álbum correspondiente al Proyecto Coral Internacional “The Prayer Cycle” (“El Ciclo de la Oración”) en el que Mah Damba y el genial artísta musical pakistaní Nusrat Fateh Ali Khan son los intérpretes de la pista 4: "Compassion". En el año 2000, la casa discográfica Buda Musique publicó el álbum “Djelimousso, Malí: La voix du Mandingue” (“Djelimousso, Malí: la voz del Mande”) el cual continúa siendo un éxito a nivel internacional.

        En el momento actual, la carrera artística de la gran Diva y estrella Mah Damba está coronada por numerosos éxitos y reconocimientos artísticos en el panorama mundial. Sus actuaciones en directo, en festivales y eventos internacionales, son innumerables al igual que las personas que tanto la admiran y que forman parte de su selecto público internacional tanto dentro como fuera de los escenarios...

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→ BREVE  INFORMACIÓN SOBRE LOS INSTRUMENTOS MANDE, UTILIZADOS POR LOS ARTISTAS DEL 
     GRUPO  MUSICAL DE MAH DAMBA:

      (1) El “N’GONI  DJELI” (“Jeli n’goni” o “Laúd Griot”), es un instrumento cordófono formado por una base de madera maciza cubierta de piel ovina (preferentemente cabra), un mango de madera cilíndrico (suele ser fino y alargado), y un número variable de cuerdas de nylon (de 4 a 7). Fue creado y difundido en el seno de la cultura Mande, y forma parte del repertorio de instrumentos musicales tradicionales de numerosos grupos étnicos de África Occidental (especialmente en Malí). El virtuoso y genial maestro “Djeli” Mamaye Kouyaté (marido de Mah Damba), es el artífice de las bellos sonidos que emite su “N´goni” en las actuaciones de la gran estrella maliense.

N'goni

      

       (2) La “KORA MANDINGA”, es un instrumento cordófono tradicional, propio de la cultura Mande, cuyo sonido se asemeja al arpa. Está formada por media calabaza hueca (el tamaño o diámetro puede ser variable), cubierta por piel de gacela (o similar), y compuesta por palos tallados y 21 cuerdas de diferentes calibres divididas en tres grupos de siete cuerdas (según la tradición de la cultura Mande, cada grupo de siete cuerdas está relacionado con la etapa de la niñez -el primer grupo tiene la función de ayudar a recordar el pasado; el segundo grupo de cuerdas estaría relacionado con la revelación de los aspectos importantes del presente; el tercer y último grupo de cuerdas representa el futuro y la posibilidad de evocarlo-). Este instrumento comenzó a utilizarse a partir del año 1240 dC durante la época del Imperio de Malí (1235 dC-1468 dC) y fue muy popular en la cultura Mandinga extendiéndose su uso a países de África Occidental como Gambia, Guinea, Guinea Bissau, Malí, y Senegal. La "Kora" era considerada un instrumento palaciego, y fue uno de los instrumentos más utilizados por los griots” o “Djeli” para acompañar sus cánticos y alabanzas. El aprendizaje de este instrumento no es sencillo y requiere, al menos, diez años de aprendizaje. Djeli Moussa Diawara, es el intérprete musical de la “Kora mandinga” en el grupo musical de Mah Damba.

 

             Kora Mandinga

       (3) El “BALAPHONE” (o “Bala” –recibe numerosas denominaciones, en función de su contexto cultural que abarca numerosas regiones y países de África Occidental, África Central, África Meridional, y América del Sur-), es un instrumento idiófono de madera, cuya estructura es similar a la de otros instrumentos musicales de percusión como el xilófono, el vibráfono, y la marimba, entre otros. El sonido de este instrumento es muy peculiar debido a la resonancia que produce cuando las dos baquetas (una por cada mano) percuten en las tablillas de madera y emiten, de manera simultánea, una vibración que reverbera en las  medias calabazas (de tamaño pequeño) ubicadas debajo de las tablillas. Este instrumento forma parte de la tradición “Djeli” y ha estado presente, desde sus orígenes, en los escenarios de la cultura Mande acompañando a los “griots” en sus narraciones orales con sus exóticos e inconfundibles sonidos. Lansiné Kouyaté, gran maestro y virtuoso del “Balaphone”, forma parte del grupo musical de la brillante estrella Mah Damba.

Balaphone

                                                                                                                        

                                                                                                      

DISCOGRAFÍA:            

2010
À L’OMBRE DU GRAND BAOBAB
Casa Discográfica: Buda Records

Malí: La Voix du Mandingue2000
MALÍ: LA VOIX DU MANDINGUE
Casa Discográfica: Buda Musique

The prayer cycle1999
THE PRAYER CYCLE
(Mah Damba colabora como Vocalista)
Casa Discográfica: Sonic Classical

The Divas from Mali1998
THE DIVAS FROM MALÍ
Casa Discográfica: Network

Nyarela1997
NYARELA
Casa Discográfica: Sonic Music

 

 

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